miércoles, 19 de enero de 2022

86. El plan para destruir Moscú

 

En las proximidades de Moscú, pintura de  Vladimir Bogatkin

En otoño de 1941 Stalin fue informado de que los alemanes estaban a 30 kilómetros de Moscú y que la ciudad no tenía salvación. Entonces se puso en marcha el plan para destruir la ciudad, formándose una brigada especial para volarla si los alemanes la ocupaban.

Stalin se basó en un plan del zar Alejandro I, realizado antes de que las tropas de Napoleón invadieran Moscú en 1812. Los franceses encontraron la ciudad impracticable y tuvieron que retirarse.

La brigada colocó explosivos en 1.200 edificios clave, en las tuberías de agua, la red telefónica y las centrales eléctricas. Además, armó a bailarines y acróbatas para que mataran a los generales alemanes si después de la ocupación organizaban conciertos, espectáculos u otros actos. El compositor Lev Knipper debía matar a Hitler si se le presentaba la ocasión.

También saltarían por los aires las dachas de todos los dirigentes soviéticos. Todas, menos la de Stalin, que se negó a llenar su casa de explosivos temiendo que algún traidor aprovechara para asesinarle.

Si caía Moscú, Stalin y sus generales se refugiarían en Samara, adonde fue trasladados el cuerpo embalsamado de Lenin y otros tesoros.

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